Mi patria en tinieblas

Sé que no és gens ni mica «modern»; sóc absolutament conscient que els mandarins (i les mandarines?), els abonats i les abonades a la columneta setmanal, i els i les que hi aspiren, els i les mestretites, provincians i cosmopolites, i els homes i les dones, en fi, nacionalistes i patriotes constitucionals, que vetllen pels nostres interessos intel·lectuals, tenen altres referents, que les seves ànimes transiten cels poètics «superiors», que ho consideren cutre, xorra i caspós, però, ves, què voleu que us digui..., m’estimo la meva edició del Canto General, solcada per punts, i pòstits, i anotacions als marges, i hi torno sovint, i el que hi trobo m’agrada –sí, i què? –; per exemple, això:

FELIZ AÑO PARA MI PATRIA EN TINIEBLAS

FELIZ año, este año, para ti, para todos
los hombres, y las tierras, Araucanía amada.
Entre tú y mi existencia hay esta noche nueva
que nos separa, y bosques y ríos y caminos.
Pero hacia ti, pequeña patria mía,
como un caballo oscuro mi corazón galopa:
entro por sus desiertos de pura geografía,
paso los valles verdes donde la uva acumula
sus verdes alcoholes, el mar de sus racimos.
Entro en tus pueblos de jardín cerrado,
blancos como camelias en el agrio
olor de tus bodegas, y penetro
como un madero al agua de los ríos que tiemblan
trepidando y cantando con labios desbordados.

Recuerdo, en los caminos, tal vez en este tiempo,
o más bien en otoño, sobre las casas dejan
las mazorcas doradas del maíz a secarse,
y cuántas veces fui como un niño arrobado
viendo el oro en los techos de los pobres.

Te abrazo, debo ahora
retornar a mi sitio escondido. Te abrazo
sin conocerte: dime quién eres, reconoces
mi voz en el coro de lo que está naciendo?
Entre todas las cosas que te rodean, oyes
mi voz, no sientes cómo te rodea mi acento
emanado como agua natural de la tierra?

Soy yo que abrazo toda la superficie dulce,
la cintura florida de mi patria y te llamo
para que hablemos cuando se apague la alegría
y entregarte esta hora como una flor cerrada.
Feliz año nuevo para mi patria en tinieblas.
Vamos juntos, está el mundo coronado de trigo,
el alto cielo corre deslizando y rompiendo
sus altas piedras puras contra la noche; apenas
se ha llenado la nueva copa con un minuto
que ha de juntarse al río del tiempo que nos lleva.
Este tiempo, esta copa, esta tierra son tuyos:
conquístalos y escucha cómo nace la aurora.


I aquí n’hi ha més –no sé si es pot trobar, encara, l’edició d’El Bardo, àlies Pepe Taifa, del 1976; suposo que sí.

I mentrestant podeu escoltar això, que és extraordinari.

1 comentari:

  1. Ja en som dos. Espero que no se'ns consideri massa un mal exemple.

    ResponSuprimeix

Digues, digues...